
Conjugando verbos que no conocemos se nace con la primera herida aun sin cicatrizar paseamos la mirada por el mundo creyéndonos dueños de cuanto nos rodea Inventamos palabras como alegría, tristeza, libertad o amor y nos hacemos la ilusión de vivirlas mientras el polvo se acumula en los rincones del alma Únicamente el viento es capaz de limpiarnos de la terrible ilusión en la que solo nosotros creemos estar a salvo, como en casa, donde intentamos evitar lo inevitable.
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