Lo inevitable

Conjugando verbos que no conocemos se nace
con la primera herida aun sin cicatrizar
paseamos la mirada por el mundo 
creyéndonos dueños de cuanto nos rodea

Inventamos palabras como alegría, tristeza,
libertad o amor y nos hacemos la ilusión
de vivirlas mientras el polvo se acumula
en los rincones del alma

Únicamente el viento es capaz de limpiarnos
de la terrible ilusión en la que solo nosotros 
creemos estar a salvo, como en casa,
donde intentamos evitar lo inevitable.