Caín y Lilith: La Rebelión de los Primeros

Dramatis personae: Caín, Lilith

Escenario

(Un lugar de la tierra. Es un páramo donde el silencio solo es interrumpido por el silbar de un viento acre, lleno de polvo y con olor a azufre. Se oye el arrastrar de unos pies sobre el suelo. Es un andar cansino, aburrido, como si no importara nada dónde ir. Poco a poco el aire se asienta y se ve a un hombre que camina gesticulando, hablando, pero está solo. De vez en cuando se golpea el pecho y abre los brazos mirando al cielo. Lleva, colgado en bandolera, una especie de zurrón sobre el que entierra la cara y se lamenta para después reír con grandes carcajadas. Es la viva imagen de la desesperanza resignada del que sabe que nada de lo que haga podrá cambiar su triste destino. Cerca hay una gran piedra que sobresale del suelo. El hombre camina hacia ella y se sienta suspirando.

CAÍN:

[Gritando]

¿Es esto el fin? ¡Dime! ¿Así acaba tu gran obra? Y, si es así, ¿por qué cojones no me borras esto?

[El hombre señala un punto que tiene en la frente, parece un lunar, pero él sabe que no lo es]

¡Contesta! ¡ Ya no queda nadie que pueda verlo! ¡Has acabado con la humanidad! ¿Qué utilidad puede tener ahora? [Implora y llora] ¡Límpiame por favor!

[Una lluvia que se convierte en barro al mezclarse con el polvo del aire le cae lentamente encima]

¡Claro, cómo no!

[Ríe amargamente]

Debí imaginarlo conociendo tu sentido del humor… Aún recuerdo cómo suspirabas cuando Abel derramaba la sangre de esos pobres corderitos sobre la áspera tierra del desierto en tu honor…¡Suspirabas con placer, no lo niegues! ¡Siempre te ha gustado ese tipo de cosas! Y después, ante mi cosecha, mi maravillosa cosecha, recogida con el sudor de mi frente, solo asentías. Nada de las risas y charlas que tenías con ese hermano pelota y engreído que revoloteaba dándose aires de grandeza cuando Tú no mirabas, o hacías como que no mirabas o…¡Yo qué sé!

[Patea el suelo]

¡Pero seguro que era una más de tus estratagemas! ¡Uno más de tus Grandes Planes para la pobre humanidad! ¡Aaaayyyy!

[Se cubre el rostro con el zurrón y llora]

¡Límpiameee! [Grita blandiendo un puño hacia el cielo.

[A lo lejos resuena un gran trueno y el suelo tiembla un poco]

Sí, sí, ya sigo

[Caín sigue su andar cansino]

Mientras, no lejos de allí, una mujer que está caída en el suelo, como dormida, comienza a toser espasmódicamente y se sienta. Mira a su alrededor, su cara refleja desconcierto y miedo. Se palpa el cuerpo comprobando que todo está en su sitio. Se alisa como puede una gran melena pelirroja. Es Lilith

Lilith:

[Comienza a caminar a cuatro patas mientras lloriquea]

¡Dios mío, Dios mío! ¿Qué ha pasado, qué es todo esto, dónde estoy? ¡Si estaba saliendo de casa para ir a esa cita! Una cita con…

[Lilith para y recuerda]

¡Sí! Con ese tipo que es ingeniero… O al menos eso decía en su perfil…¡A casa, debo volver a casa!

[Antes de ponerse en pié, su mirada tropieza con los pies de Caín. Lilith mira hacia arriba y lo ve: un hombre alto y demacrado con un negrísimo lunar en la frente]

Lilith:

¿Eres el ingeniero?

Caín:

[Caín la mira con la boca abierta y comienza a dar saltitos y a reírse]

¿Esto qué es, esto qué es? ¿Otro de tus planes?

Lilith:

[camina despacio hacia atrás, quiere alejarse sin ser notada]

Caín:

[haciendo ademán de detenerla]

¡Espera mujer! ¿Cómo lo has hecho, cómo has sobrevivido? Porque yo estoy señalado… [Caín señala su curioso lunar de la frente]

Pero tú… ¿Por qué? ¿Por quéee?

[Grita hacia el cielo]

Lilith:

[asustada]

Yo solo quiero volver a casa.

Caín:

¿A casa? ¿Qué casa? ¿No sabes qué ha pasado?

Lilith.

Noo, creo que no, quiero decir…

[se pone en pie]

Yo iba a salir a cenar, tenía una cita y entonces…

Caín:

[ con gesto de saber qué había pasado como algo obvio]

Entonces un viento vivo volatilizó todo ser humano que poblaba la Tierra; todo ser humano y toda prueba de su existencia.

Lilith:

Algo de viento sí que recuerdo, sí…

Caín:

[ríe amargamente]

¿Esto qué es. Esto qué es?

[Caín vuelve a gritar al cielo para después dirigirse a la mujer en un susurro]

¿Por qué no has desaparecido? ¿Quién eres? ¿Te ha enviado Él? ¿Eres otra de sus trampas? [Caín se palpa las costillas, las cuenta]

No, no me falta ninguna…Esto no tiene sentido. pero ven, ven…

[tranquiliza a la mujer. Se sienta en la piedra y la invita a hacer lo mismo]

Cuéntame todo lo que recuerdas antes de aparecer aquí.

Lilith.

[vuelve a arreglarse el pelo. Se siente importante. Toma asiento ]

Bien…yo estaba preparándome para acudir a una cita…De pronto un fuerte viento abrió de par en par las ventanas de mi casa haciendo que entrara mucho polvo, ¡Pero mucho, mucho, ¿eh?!…No veía nada a mi alrededor y…Sí, de pronto me sentí impulsada hacia arriba, me agité de un lado a otro, pero no era yo, era como si alguien o algo me lanzara de un lado a otro como una pelota de pin pon

[ mueve las manos imitando el movimiento que describe]

No podía respirar y, en mi cabeza, ¿sabes? Sonó en mi cabeza, una potente voz gritó: ¡No! Y aquí estoy.

Caín.

[se rasca la cabeza con ambas manos]

Sí, sí, lo del viento y todo eso…Que no es viento, ¿Entiendes? Es un aliento vivo, «Su» Aliento, que hace morir y vivir. Que crea y destruye y a ti… y esto es lo que trato de entender, no te ha destruido. ¿Por qué?

Lilith:

A ti tampoco te ha pasado nada, porque eres real ¿verdad?

[Lilith pellizca a Caín en un brazo]

Caín:

¡Ayyy! Claro que soy real. ¿Mujer, acaso no sabes quién soy?

Lilith:

[ negando con la cabeza]

Nnoo

Caín:

[ se toca el extraño lunar de su frente]

Soy el Señalado. Condenado a errar por la tierra. Muriendo tras cada vida para nacer en otra siendo siempre el mismo: un ejemplo andante del pecado que no se puede cometer, pero, francamente, no Le ha servido de mucho viendo cómo está el patio que se mata a cualquiera por cualquier cosa…. Yo… Lo hice por pura frustración…Aunque por ahí siempre decían que fue por envidia…

Lilith:

[lo mira con la boca abierta]

Ni idea…

Caín:

[ saca del zurrón una quijada de cabra y la muestra]

¡Maté al pazguato de mi hermano Abel con esto!

[gesto de impotencia]

¡Soy Caín, el primer asesino del mundo! Y tú debes de ser importante por algo ¿Por qué si no ibas a estar aquí?

[Caín sacude a la mujer por los hombros mientras dice esto]

¿Cuál es tu estirpe?

Lilith:

¿Mi qué?

Caín:

Tus ancestros, tus antepasados…Háblame de ellos

Lilith:

Ya, entiendo, sí…Pues es una historia curiosa porque en mi familia, por parte materna, siempre hemos sido mujeres que solo dan a luz a una niña…Todas somos pelirrojas, todas somos bailarinas, pero no de esas del tutú, no, bailarinas exóticas, que es mucho más difícil…Yo concretamente realizo un número con barra de pole dance bastante complicado y…

Caín:

[Resopla y vuelve a sentarse]

¿Yyyy?

Lilith:

¡Y todas nos llamamos Lilith! ¡Ya está, esa es mi historia!

[La mujer asiente con la cabeza satisfecha]

Caín:

¿Tú tienes…tenías hija?

Lilith:

[se sienta de nuevo y apoya su barbilla en la mano]

No, no me ha dado tiempo…Todo este lío me ha pillado…ya sabes…sin encontrar a alguien que mereciera la pena…Está el mercado como para ponerte a tener hijos así a la ligera…el mundo está muy complicado; la Mujer debe de ser guapa, simpática y comprensiva, buena madre sin descuidar su puesto de trabajo, ir al gimnasio para tener un culo que no se rinda ante la gravedad y…

Caín:

[ríe y pega saltitos]

¡Es estupendo, estupendo, realmente magnífico!

Lilith:

[con gesto enfadado]

¿Qué te parece tan estupendo? Si encontrara mi móvil llamaría ahora mismo a la policía, eres un tipo realmente extraño y me voy a ir a

[mira hacia un lado y hacia otro]

¡Hacia donde sea con tal de alejarme de ti!

[comienza a andar]

Caín:

[sujetándola por un brazo]

¡Espera mujer! ¿No lo entiendes?!

Lilith:

[mirándolo desafiante]

¡O me sueltas o…!

[hace ademán de darle una patada donde más duele]

Caín:

[con una ancha sonrisa le acaricia el pelo]

¡Tú eres estupenda, tú eres la Maravilla entre las maravillas, tú eres mi esperanza oculta en el último rincón de la caja de Pandora!

Lilith:

[baja la cabeza queriendo parecer avergonzada]

Eso que dices suena muy bonito

Caín:

[se adelanta y habla a un público inexistente gesticulando]

¿No lo ves? ¡Yo lo tengo claro! ¡Eres la última descendiente de la rebelde Lilith! ¡La primera mujer de mi padre! ¡Aquella que se negó a cabecear eternamente bajo el peso de su esposo!

Lilith:

[Sonríe entusiasta y después frunce el ceño]

¿Que no quería qué?

Caín:

[suspira y da explicaciones con gesto resignado]

Antes de mi madre, Eva, ¿Sabes quién era Eva, verdad? La primera mujer según ÉL

[levanta la voz y señala al cielo]

Lilith:

[ moviendo la cabeza en gesto afirmativo]

¡Sí, sí, claro que sí!

Caín:

[frotándose las manos y sonriendo]

Pues yo sé, de primera mano, la versión no oficial: La primera mujer, como te digo, fue Lilith, creada a partir del barro del Edén e insuflada con la vida, nada de costillas ni zarandajas de ese tipo, nada de casquería. La primera mujer creada a imagen y semejanza de ÉL, pero no se ajustó a los planes que Él [señala al cielo] había trazado. Ella tenía los suyos propios. Tenía sus propios gustos. Sobre la ropa, el sexo, las tareas

[Hace gesto con la cabeza y las manos de “tú ya me entiendes”]

y ¡Cómo no! Antes de que procrearan Él

[Caín señala de nuevo al cielo]

la expulsó del Paraíso. La lanzó fuera, de nuevo con Su Aliento y, las malas lenguas, todas bífidas

[gesto de asco]

dijeron que después se unió carnalmente a los Ángeles caídos que, por aquel entonces pululaban por la Tierra a su libre albedrío, tuvo descendencia con muchos de ellos y…

Lilith:

[sentándose en la piedra y haciendo el gesto a Caín para que haga lo mismo]

¿Sííí? ¡Cuenta cuenta!

Caín:

[La mira resignado y continúa la historia]

Y que todo esto dio origen a la estirpe de las Liliths. A tu estirpe, o sea ¡A ti! ¡Y por eso no has sido aniquilada, porque no perteneces a la humanidad engendrada de los Primeros. Eres anterior a Su Plan para los hombres, ese Plan que tanto me ha hecho sufrir!

[Caín comienza a bailar. Mira al cielo y lanza una carcajada]

¿Y ahora qué, eh? ¡Parece que te dejaste algún fleco suelto! ¡Ahora somos dos y seremos multitud, ya lo verás! ¡Tendrás que elaborar un nuevo plan!

[Caín ríe de nuevo y se le une Lilith. Ambos ríen y dan saltitos. Suena un tremendo trueno y el cielo tiembla]

Lilith:

[asustada ]

¿Qué pasa? ¡Ay Dios mío, ay Dios mío!

Caín:

[abrazándola]

No te preocupes, solo está enfadado pero, conociéndolo y, créeme, Lo conozco bien, no podrá resistirse a jugar de nuevo esta partida porque, aunque hace trampas al Solitario

[esto lo dice gritando de nuevo al cielo]

aborrece estar Solo en su Grandeza infinita

[hace un gesto con las manos abarcándolo todo]

Por cierto, no menciones Su Nombre en vano, le cabrea bastante.

Lilith:

[Tira de la manga a Caín]

Y ahora ¿Qué vamos a hacer? ¡Yo tengo un hambre que pa qué!

Caín:

[con gesto incrédulo]

¿Que qué vamos a hacer? ¡Pero si todo está por hacer, mujer!

[Caín da unos cuantos pasos hacia adelante como si fuera a correr]

Tenemos que empezar de nuevo todo.

[sonriendo]

¡Tenemos que resetear el mundo!

Lilith:

[gesto de impotencia]

Pero, pero…¿Cómo? ¡Eso es un trabajo enorme| Si no hay nada…¡Ni siquiera un bazar Chino!

[con gesto lloroso]

¡Lo que daría yo por una bolsa de patatas!

Caín:

[tranquilizándola]

No te preocupes, ea, ea…Tú déjame a mí…¡Si sabré yo de estas cosas que he visto florecer y caer imperios

[vuelve a dirigirse a un público inexistente]

Lo primero, buscarnos un refugio, luego buscar comida, después tener hijos

[mira libidinoso a Lilith y esta, ríe con gesto pícaro]

muchos hijos…

Lilith:

[sobrecogida]

¿Muchos? ¡Pero tú mismo has dicho que las mujeres de mi estirpe solo dan a luz a una niña en su vida… yo…

[niega con la cabeza]

Yo no quiero cambiar esa tradición y además no puedo

[gesto triunfal]

Tú lo dijiste, ¡Lo dijiste!

Caín:

[Chasquea la lengua]

Mujer, ya todo eso ha cambiado…¡Hemos cambiado la historia del Mundo. Podemos hacer lo que nos de la gana! ¡Eso es: ahora nosotros ponemos las reglas

[da palmadas]

Tendremos muchos hijos que, a su vez, tendrán muchos hijos que a su vez…

Lilith:

[interrumpiendo a Caín]

Pero, ¿eso suena a incestuoso, no?

[en este punto Lilith habla susurrando]

Caín:

[abriendo los brazos]
¡Pues así se hizo el mundo! ¿No has leído la Biblia, el Génesis?

Lilith:

[elevando la voz en tono desafiante]

¡Pues no!

Caín:

[gesto conciliador]

Vale, vale, pero ahora tú no te preocupes por eso, mujer, ya cruzaremos ese puente cuando lleguemos.

Lilith:

[sonriendo]

Me llamo Lilith.

Caín:

[la toma de la mano]

[la mira a los ojos]

Mi preciosa Lilith, nos espera una gran tarea ¡Pero desde ahora los Hijos de la Tierra serán los hijos de Caín!

[mira al frente]

Lilith:

[mirando también al frente]

¡Y de Lilith!

Caín.

¡Los hijos de Caín y de Lilith!

Lilith:

¡Los hijos de Lilith y de Caín!

Caín:

[Mira de nuevo a Lilith y luego de nuevo al frente]

¡Empezamos!

Lilith:

[Mira a Caín y de nuevo al frente]

¡Empecemos!

Ambos salen del escenario.

FIN.

2 comentarios en “Caín y Lilith: La Rebelión de los Primeros

Los comentarios están cerrados.