Ya dentro del autobús, observó que el pájaro no se movía, y, extrañamente, aunque su forma física fuera de tal, ya no parecía un ave, ya no parecía nada; la muerte lo había despojado de su ser. La Parca es una novia codiciosa que se apropia de lo importante: el feliz vuelo de un pájaro o la sonrisa de alguien que desconoce que tras su último parpadeo, no volverá a ver la luz.
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