A veces el diablo se divierte.

Esta vez estaba segura de que el momento había llegado. El momento de Anaideia; esa diosa irreverente y provocadora . Carente de pudor y sobrada de desparpajo, siempre atenta a satisfacer sus necesidades físicas y espirituales sin juicios morales sobre el bien o el mal. Anaideia, ajena a toda misericordia, piedad o clemencia...