¿Era eso la felicidad? No tenía modo de saberlo porque, que él supiera, no tenía nada con qué comparar la sensación que ahora sentía... Era una sensación vaga, inconsistente, casi imperceptible, como el hambre que siente la persona que come todos los días, sin siquiera plantearse que pudiera ser de otra forma. Era como si … Sigue leyendo ¡Corre, cerdo!
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