EL JUEVES QUE VIENE

Era jueves y se despertó sobre las siete de la mañana con la certeza, más bien la costumbre, de que este día le pertenecía solo a ella. Repasó mentalmente cada uno de los pasos que, jueves tras jueves, comenzaban con una taza de café mientras llenaba la bañera para un largo y perezoso baño.