Era jueves y se despertó sobre las siete de la mañana con la certeza, más bien la costumbre, de que este día le pertenecía solo a ella. Repasó mentalmente cada uno de los pasos que, jueves tras jueves, comenzaban con una taza de café mientras llenaba la bañera para un largo y perezoso baño.
Cuentos
El despertador y la cucaracha
Porque a veces necesitamos llorar para poder lavarnos los ojos.
MIEDO
Cuando abrí la puerta ante mí se extendía una ancha playa por cuya orilla corrían cientos de personas pidiendo ayuda. Ojos desorbitados, bocas abiertas en alarido silencioso. En ese momento me percaté de que portaba un arma en las manos, pero cuando bajé la vista para mirarla, aún incrédula, ésta se rompió en mil pedazos … Sigue leyendo MIEDO
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